Desde hace unos años, plataformas de encarga de comida se han multiplicado en las grandes ciudades.
¿Su estrategia? Crecimiento rápido y exponencial para ocupar el mercado,
con la esperanza de obtener un monopolio y entonces comprar a sus competidores.
Casi todos tienen una cosa en común: usar autoempresarios para repartir las entregas.

Esto es lo que se llama uberización :
conectar consumidores con “proveedores de servicios” a través de una plataforma web.
Los “proveedores” no son empleados de la plataforma que brinda el servicio,
lo cual hace posible tener una fuerza de trabajo extremadamente flexible y económica,
y también de externalizar los riesgos.

El modelo de emprendedor individual se está extendiendo a toda la sociedad.
Los individuos están más aislados y menos protegidos, y les resulta más difícil reunirse.

Pero no es una fatalidad

✊  Son los trabajadores e usuarios de las plataformas quienes crean la mayor parte del valor agregado y los efectos de red

✊  Las plataformas que permiten a los proveedores de servicios y clientes de contactarse solo son código informático que se ejecuta en servidores

A través de la economía numérica, quizas tenemos una oportunidad para socializar los medios de producción a gran escala,
estableciendo plataformas bajo el estatuto jurídico de la cooperativa.

¡Probemos!

No estamos solos al pensar que es posible, incluso para música o microblogging.

Para alentar la aparición de plataformas cooperativas en el sector de la entrega, decidimos crear un software de código abierto, basado en la reciprocidad: puedes usarlo siempre que organizas una cooperativa.

La idea es que la plataforma de conexión es un bien común, es decir una propiedad que no pertenece a nadie, porque pertenece a todos. Quienes lo usan tienen todo el interés en mantenerlo.

El crecimiento de la entrega por bicicletas es una oportunidad para el desarrollo de una logística urbana limpia.
La cooperativa nos parece una buena forma de hacer sostenible esta actividad local y no deslocalizable.